domingo, 21 de abril de 2013

Llegó el momento.

Llegó el momento en decir las cosas muy claras, abrirme a todos y a todo, sin tabús ni secretos. Llegó el momento de dar a todos a conocer como soy en realidad, lo que pienso, lo que dejo de pensar. Quiero ir de frente sin esconder nada, soy directo y no tengo pelos en la lengua. ¿Por qué no somos todos así? Todos deberíamos ir de frente, decir verdades dolorosas a la cara en vez de contar falsos testimonios por la espalda. Seré yo que no veo ninguna dificultad alguna en decir las cosas tal y como son. Aquí comienza un largo diario en el que voy a darme a descubrir.